QUIÉNES SOMOS
Nos tenemos que remontar a tiempos inmemoriales
para encontrar los primeros datos sobre las fiestas de la Rotxapea
y, por tanto, sobre la primera Comisión de fiestas. Desde
entonces, allá por el siglo XVII los rotxapeanos ya dábamos
problemas al Consistorio.
Durante el siglo XVIII los moz@s solicitaron
innumerables veces licencia para celebrar sus fiestas y, en las
pocas ocasiones en que la obtenían venían acompañadas
de un sinfín de amenazas sobre su exacto cumplimiento.
¿ Os suena esta situación?... Como véis han
pasado muchos años desde entonces pero las cosas no han
cambiado demasiado.
“...Prohibición de que dichas fiestas patronales
tengan duración de más de un día bajo multa
de veinte libras“.
Algo debió ocurrir durante ese siglo
que hizo que le Consistorio no diese permisos durante los primeros
años del siglo XIX. Es entonces cuando se empiezan a celebrar
en la Plaza Arriasko. Debido al gran espacio para el baile y a
su proximidad al centro de Iruñea, las fiestas toman entonces
un gran auge.
En un principio las actividades más importantes
de estas fiestas eran la recogida de la “colación”
por el barrio y el baile de la Era, sin olvidar la tradicional
relación que se mantenía con los hortelanos del
barrio de la Magdalena.
Con la inauguración de la Estación
de Ferocarriles del Norte en el siglo XIX las fiestas se expanden
a otras zonas del barrio creándose dos focos festivos.Uno
en la Rotxapea Vieja donde se seguía manteniendo la elección
de los mayordomos y la recogida de la colación y el otro
en la zona de la estación donde se celebraba el baile.
Durante la guerra y la posguerra se suspendieros
las fiestas y posteriormente, durante poco tiempo, el baile comenzó
a hacerse en la “Tabernica” de Plácido. A partir
de entonces el baile ha ido pasando de un lugar a otro: Plaza
Arriasko, Estación , Corrales del gas... Lo único
que no varió fue el carromato que se utilizaba para los
músicos.
Con la llegada de los “tiempos modernos”
apareció de nuevo la prohibición ya que “
el señor alcalde” consideraba que Pamplona ya tenía
fiestas patronales y no necesitaba más.
Hacia los años 60 se vuelve a realizar
el baile esta vez en la primer fase del Salvador -junto al actual
Basajaun- intercalando este lugar con otros como el grupo Oscoz.
En los años 80 las fiestas decayeron
mucho e incluso hubo algún año en el que no se celebraron.
Hoy en día, con el paso de las fiestas
del mes de agosto al de junio se ha pretendido revitalizarlas
y parece que vamos por buen camino.
Mucho han cambiado las cosas desde que la Comisión de Fiestas
estuviera formada por un gran número de colectivos. Hoy
en día la mayoría de los que trabajamos en la Comisión
de Fiestas lo hacemos a título personal mientras que otros
lo hacen en nombre de algún colectivo. Nuestra función
es la de coordinar a los colaboradores, colectivos y sociedades
que participan en las celebraciones y actvidades culturales que
desde aquí se preparan.
Nos reunimos todos los martes en Carbonilla a
las 8 de la tarde. Estáis todos invitados a participar.